Wheelwright avanzó esta semana con un nuevo operativo de control y saneamiento sonoro: se destruyeron más de 30 escapes antirreglamentarios decomisados en procedimientos recientes. La medida se enmarca en una política sostenida que posicionó al distrito como pionero en el abordaje de los ruidos molestos.
El anuncio fue realizado por la intendenta Julia Bertone, quien subrayó que desde 2017 la Comuna ya decomisó y destruyó más de 150 escapes fuera de norma. “Sabemos que falta y que nunca es suficiente, pero continuamos trabajando”, expresó.

Según se informó, el operativo es resultado del trabajo articulado de la Comuna —a través del Juzgado de Faltas— con los inspectores de Tránsito y el acompañamiento de la comisaría local. El objetivo central es reducir la contaminación sonora, mejorar la convivencia urbana y reforzar la seguridad vial.
Desde el Ejecutivo local remarcaron que los controles continuarán de manera sostenida y que se prioriza la prevención, el cumplimiento de la normativa vigente y el bienestar de los vecinos, especialmente en zonas residenciales y horarios sensibles.








