Un hombre fue condenado a tres años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo por haber efectuado un disparo con una pistola calibre .40 durante un conflicto familiar ocurrido en marzo de este año en Venado Tuerto. La sentencia fue dictada por la jueza Andrea Cavallero mediante un procedimiento abreviado.
Víctor Mario Fuentes fue condenado como autor de los delitos de portación ilegítima de arma de fuego de uso civil condicional y abuso de armas, en concurso real. La investigación estuvo encabezada por el fiscal coordinador Iván Raposo, junto con la fiscal adjunta subrogante Larisa Barucca como integrante del equipo fiscal.
El acuerdo fue homologado luego de que Fuentes reconociera la existencia del hecho, su responsabilidad penal, la calificación jurídica y la pena acordada. Además de la prisión efectiva, se dispuso una inhabilitación especial por siete años y el decomiso del arma, el cargador, las municiones y otros elementos incorporados a la investigación.
Un disparo durante una discusión familiar
El hecho ocurrió durante la tarde del 5 de marzo de 2026 en una vivienda de calle Pedro Iturbide de Venado Tuerto. Según la acusación, Fuentes llegó al lugar acompañado por su pareja y portando una pistola Bersa Thunder calibre .40, que llevaba envuelta en un trapo.
En el inmueble se produjo una discusión de carácter familiar y, en ese contexto, el hombre extrajo el arma y efectuó un disparo que impactó contra una pared. Ninguna de las personas presentes sufrió lesiones, aunque la detonación generó una situación de peligro y provocó que varias de ellas abandonaran el lugar.
La intervención policial comenzó a partir de una comunicación al 911 realizada inmediatamente después del episodio. En la escena fueron hallados una vaina servida calibre .40 y un cargador con municiones, elementos que posteriormente quedaron incorporados como evidencia.
Desde las primeras actuaciones, Raposo impartió directivas para preservar el lugar, secuestrar los elementos de interés, realizar las pericias correspondientes y determinar qué había ocurrido con el arma utilizada.
El arma fue recuperada horas después
La pistola no permaneció en la vivienda después del disparo. De acuerdo con la reconstrucción incorporada al expediente, fue retirada del lugar y recuperada pocas horas más tarde, cuando una hija de Fuentes la entregó voluntariamente a la Policía.
La joven explicó que su madre le había dado un bolso cerrado para que lo guardara y que, después de conocer lo sucedido, lo abrió y encontró en su interior el arma. La pistola secuestrada fue identificada como una Bersa calibre .40 vinculada registralmente con Fuentes.
El informe pericial balístico determinó que el arma se encontraba en condiciones aptas para producir disparos. A su vez, la documentación registral estableció que estaba inscripta a nombre del condenado y que su credencial de legítimo usuario había vencido en abril de 2016.
La investigación también reunió testimonios de personas que estaban en el inmueble, registros de la comunicación al sistema de emergencias y evidencia criminalística recolectada en el lugar. Para la Fiscalía, la convergencia de esos elementos permitió acreditar tanto la existencia del disparo como la responsabilidad penal del acusado.
Condena efectiva mediante un procedimiento abreviado
La causa concluyó mediante un procedimiento abreviado, mecanismo en el que el imputado aceptó los hechos atribuidos, su responsabilidad, la calificación penal y la sanción acordada con la Fiscalía.
La pena establecida fue de tres años y seis meses de prisión efectiva, correspondiente al mínimo de la escala penal aplicable para los delitos atribuidos. Entre los aspectos considerados para determinarla figuraron la ausencia de antecedentes condenatorios de Fuentes, la inexistencia de personas lesionadas, la recuperación del arma y el reconocimiento de responsabilidad.
Al referirse al resultado de la causa, Raposo destacó el trabajo desarrollado desde los primeros momentos posteriores al episodio.
“Esta condena es el resultado de una investigación seria, rápida y sostenida en evidencia concreta. Desde el primer momento trabajamos junto con Larisa Barucca y el personal policial para preservar las pruebas, recuperar el arma y reconstruir lo sucedido. La utilización de un arma de fuego durante un conflicto pone en riesgo la vida de todas las personas presentes y exige una respuesta firme del sistema penal. En este caso logramos una condena efectiva, proporcional a la gravedad del hecho y respaldada por un trabajo coordinado de todo el equipo”.
Con la homologación del acuerdo, Fuentes deberá cumplir la pena de prisión efectiva y la inhabilitación especial por siete años, mientras que los elementos secuestrados vinculados con el hecho quedaron sujetos a decomiso.

