Un hombre acusado de protagonizar una persecución en motocicleta y agredir a dos policías cuando intentaban detenerlo recuperó la libertad por decisión judicial, aunque deberá cumplir distintas reglas de conducta. El fiscal Iván Gastón Raposo había solicitado su prisión preventiva y logró que la causa avance mediante el procedimiento de flagrancia.
El imputado, identificado como A.A.D., fue acusado de resistencia a la autoridad y lesiones leves dolosas en calidad de autor. El episodio ocurrió el viernes 2 de octubre, alrededor de las 22.45, cuando circulaba en una motocicleta Mondial 110 cc de color negro y sin dominio visible por calle Falucho.
Según la imputación fiscal, efectivos que realizaban tareas preventivas intentaron detenerlo mediante balizas, sirenas y la voz de alto. El motociclista habría ignorado la orden y escapado a alta velocidad, desplazándose luego en contramano por calles Uruguay y Cabral.
La persecución terminó en una vivienda de Cabral al 1000, donde el acusado ingresó con la motocicleta. Uno de los policías continuó detrás de él y, de acuerdo con la Fiscalía, el hombre comenzó a resistirse mediante golpes de puño y patadas. Ante esa situación se solicitó colaboración de otros efectivos y finalmente pudo ser reducido alrededor de las 23.
Dos policías resultaron lesionados
Los informes médicos incorporados a la investigación determinaron que uno de los agentes sufrió excoriaciones en dedos de ambas manos y manifestó dolor en el pómulo derecho. El segundo policía presentó excoriaciones en el hombro y el codo derecho. En ambos casos, las lesiones fueron calificadas como leves.
Durante la audiencia realizada este miércoles 7 de octubre, Raposo formuló la atribución por resistencia a la autoridad y lesiones leves dolosas y solicitó que el acusado quedara en prisión preventiva. Entre los elementos considerados por la Fiscalía se encuentran sus antecedentes condenatorios, incluida una pena anterior de tres años de prisión efectiva.
La defensa se opuso a la medida y pidió que el imputado recuperara la libertad. Finalmente, la jueza Andrea Melisa Cavallero rechazó la prisión preventiva y dispuso su libertad inmediata bajo reglas de conducta.
Deberá presentarse tres veces por semana
Entre las condiciones fijadas por la magistrada, el acusado deberá constituir domicilio y comunicar cualquier cambio, presentarse tres veces por semana ante el Ministerio Público de la Acusación, mantener buena conducta y no tener armas de fuego, portar armas de ningún tipo ni poseer municiones.
También asumió el compromiso de cumplir diez horas de tareas no remuneradas en favor del Estado, en instituciones públicas o privadas, bajo apercibimiento de ley.
Al mismo tiempo, la jueza resolvió que la causa avance mediante el procedimiento de flagrancia, mecanismo previsto para aquellos casos en los que una persona es detenida durante la presunta comisión de un delito o inmediatamente después y que permite concentrar los actos procesales para alcanzar una resolución en plazos más breves.
La investigación continuará ahora bajo esta modalidad mientras A.A.D. permanece en libertad sujeto al cumplimiento de las medidas ordenadas judicialmente.

