Un hombre de 24 años fue condenado por hechos cometidos en una vivienda donde convivía con la víctima. La sentencia fue dictada mediante un procedimiento abreviado en los tribunales de Rufino.
Un hombre identificado como A. J. A., de 24 años, fue condenado a 11 años de prisión por haber abusado sexualmente en reiteradas oportunidades de una adolescente de su entorno en la localidad de San Gregorio, departamento General López.
La sentencia fue dispuesta por la jueza Lorena Garini, en el marco de un juicio en el que se abreviaron los procedimientos desarrollado en los tribunales de Rufino. La investigación estuvo a cargo de la fiscal Rafaela Florit, quien representó al Ministerio Público de la Acusación en la audiencia.
Los hechos investigados
De acuerdo con la Fiscalía, los abusos se produjeron desde una fecha que no pudo establecerse con precisión hasta mediados de 2025, en una vivienda en la que el condenado y la adolescente convivían junto con otras personas.
Florit sostuvo que los episodios ocurrían durante la madrugada, cuando no había otras personas cerca que pudieran advertir lo que sucedía o auxiliar a la víctima.
“El atacante solía enviarle mensajes de WhatsApp mediante los que pretendía obtener consentimiento para realizar prácticas sexuales y, si ella lo rechazaba o no le contestaba, la abusaba momentos después”, señaló la fiscal.
La investigación comenzó después de que la adolescente pudiera contarle lo sucedido a una amiga. Según explicó Florit, la joven comunicó inmediatamente la situación a la madre de la víctima, quien acompañó a su hija a realizar la denuncia en una dependencia policial.
Procedimiento abreviado
A. J. A. reconoció su responsabilidad penal como autor de abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual simple, ambos agravados por el vínculo y por el aprovechamiento de la convivencia con una víctima menor de 18 años.
Junto con su abogado defensor, aceptó la calificación legal planteada por la Fiscalía, la pena de 11 años de prisión y la resolución del caso mediante un procedimiento abreviado.
La madre y el padre de la adolescente fueron informados acerca del acuerdo alcanzado y manifestaron su conformidad con lo resuelto.
La identidad completa del condenado no se publica para preservar a la víctima y evitar su revictimización.

