Un hombre de 24 años fue condenado a cinco años de prisión por haber cometido un robo con un cuchillo en un comercio de Firmat. La pena fue impuesta en un juicio oral y público realizado en los tribunales de Melincué, donde la Fiscalía sostuvo que el acusado actuó con plena comprensión de sus actos.
El condenado es Agustín Gabriel Galarza y la sentencia fue dictada por la jueza Silvina Marinucchi. La fiscal Vanina Servidio Pozzi tuvo a su cargo la investigación y también representó al Ministerio Público de la Acusación (MPA) durante el debate.
Tras conocerse la resolución judicial, Servidio Pozzi señaló que “pudimos probar que el ilícito ocurrió tal como lo planteamos en nuestra teoría del caso”.
El robo durante la madrugada
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, el hecho ocurrió alrededor de las 2 de la madrugada del domingo 1 de junio de 2025 en un almacén que funciona en la parte delantera de una vivienda ubicada sobre calle Godoy Cruz al 1300, en Firmat.
La fiscal precisó que “si bien la puerta estaba cerrada con llave, el condenado la abrió a patadas, ingresó al inmueble con un cuchillo y le exigió a la dueña que le dé dinero”.
Ante esa situación, la comerciante entregó el efectivo que tenía consigo. Servidio Pozzi sostuvo que “a raíz del miedo que tenía, la mujer le dio 8.000 pesos que tenía en su bolsillo”.
Además del dinero, Galarza se apoderó de mercadería que se encontraba en el comercio. Luego abandonó el lugar y escapó en una bicicleta playera con la que había llegado al inmueble, según detalló la representante del MPA durante el juicio.
El planteo de la defensa
Uno de los puntos centrales discutidos durante el debate estuvo relacionado con el estado en el que se encontraba el acusado al momento de cometer el robo.
Según informó la fiscal, “el abogado defensor planteó que Galarza actuó bajo los efectos de estupefacientes y, por ese motivo, pidió su absolución”.
La Fiscalía rechazó ese argumento y sostuvo que no existían elementos que permitieran concluir que el consumo hubiera anulado su capacidad de comprender o dirigir sus acciones.
Servidio Pozzi explicó que “desde la Fiscalía sostuvimos que la conducta no fue automática ni inconsciente, y remarcamos que no hay elementos que indiquen que un intoxicamiento como el que planteó la Defensa le hubiera impedido comprender lo que estaba haciendo”.
En la misma línea, la representante del MPA afirmó que “el ordenamiento no exime de responsabilidad penal por consumo y tampoco fue demostrada alguna causal de inimputabilidad”.
La capacidad para comprender sus actos
Durante el juicio, la acusación sostuvo que las circunstancias que rodearon al hecho y los testimonios incorporados al debate permitieron acreditar que Galarza mantenía el control sobre su conducta.
La fiscal concluyó que “por el contrario, el condenado comprendía lo que hacía, tenía dominio de la situación y podía dirigir sus acciones, todo lo cual fue corroborado por los testigos que declararon en el juicio”.
La jueza Silvina Marinucchi finalmente hizo lugar a la acusación y condenó a Galarza a cinco años de prisión como autor del delito de robo calificado por el uso de arma.
La resolución fue adoptada luego del juicio oral y público desarrollado en Melincué, cabecera judicial del departamento General López, donde fueron expuestas las pruebas reunidas durante la investigación y los argumentos de la Fiscalía y la defensa.

