El municipio reforzó la preparación comunitaria con recomendaciones para hogares, escuelas y el sector rural, mientras avanza con obras destinadas a mejorar el escurrimiento del agua en sectores considerados estratégicos.
La Municipalidad de Teodelina puso en marcha un esquema integral de prevención ante el fenómeno de El Niño, que combina acciones de concientización ciudadana, coordinación entre instituciones y obras de infraestructura hídrica para reducir riesgos frente a posibles tormentas, lluvias intensas y excesos de agua durante los próximos meses.
La estrategia involucra al gobierno local, Bomberos Voluntarios, el S.A.M.Co. de Teodelina y la Policía de Santa Fe, que difundieron una serie de recomendaciones dirigidas a vecinos, familias y establecimientos educativos. También fueron incluidas pautas específicas para el sector rural, debido a la importancia que tienen los caminos, canales y estructuras de drenaje para la producción y la conectividad del distrito.
El período considerado de mayor atención por las autoridades locales se extiende desde fines de octubre hasta febrero. El escenario preventivo coincide con las previsiones climáticas que llevaron al Gobierno de Santa Fe a desplegar un programa provincial frente a posibles lluvias intensas durante el último trimestre de 2026. Además, el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos informó el 9 de julio que El Niño ya se encuentra activo y que se espera un fortalecimiento del fenómeno hacia finales de este año.
Preparar las viviendas antes de las tormentas
Para los vecinos, las recomendaciones comienzan antes de que se produzca un evento meteorológico. Se aconseja limpiar canaletas, desagües y rejillas, podar ramas que puedan caer sobre viviendas o tendidos eléctricos y sujetar tanques, chapas y otros elementos ubicados en patios que puedan ser desplazados por ráfagas fuertes.
También se recomienda conservar la documentación importante dentro de bolsas impermeables, una medida destinada a proteger papeles personales ante posibles filtraciones o ingresos de agua.
Durante una tormenta, la indicación es permanecer dentro de construcciones seguras, evitar refugiarse debajo de árboles y desenchufar electrodomésticos cuando las condiciones lo requieran. Las autoridades remarcaron además que no deben tocarse cables caídos ni circular por calles inundadas.
Otro de los puntos centrales es no intentar atravesar sectores cubiertos por agua, tanto caminando como en vehículos, debido a la dificultad para conocer la profundidad, el estado del terreno o la existencia de corrientes. Ante una emergencia o alerta meteorológica, se recomienda seguir únicamente información proveniente de canales oficiales.
Protocolos para establecimientos educativos
La preparación también comprende a las instituciones educativas. Antes de la temporada de tormentas, las recomendaciones incluyen identificar zonas seguras dentro de cada establecimiento, revisar techos, canaletas, desagües y árboles próximos al edificio.
Además, se plantea asegurar carteles, chapas y otros objetos que puedan desprenderse por efecto del viento, verificar el funcionamiento de las luces de emergencia y los matafuegos, mantener actualizado el botiquín y disponer de una lista vigente de teléfonos para situaciones de emergencia.
Ante una alerta meteorológica, las actividades al aire libre deberán suspenderse y los alumnos permanecer dentro de edificios seguros, alejados de ventanas y superficies vidriadas. También se recomienda desconectar equipos eléctricos si existe riesgo y mantener la comunicación con las familias mediante los canales oficiales cuando resulte necesario.
Después del evento, antes de retomar las actividades normalmente, deberá revisarse el estado general del edificio, impedir el ingreso a sectores que hayan sufrido daños e informar cualquier posible riesgo estructural.
Medidas especiales para el sector rural
El dispositivo preventivo incorpora recomendaciones específicas para establecimientos y familias rurales. Entre ellas se encuentra la revisión de alcantarillas y canales internos para detectar obstrucciones que puedan dificultar el drenaje durante períodos de precipitaciones intensas.
En los sectores con posibilidades de inundación, se aconseja planificar anticipadamente el traslado de maquinaria y animales hacia terrenos más elevados, además de asegurar silos, galpones y estructuras livianas.
Estas medidas se complementan con el trabajo que viene realizando el municipio sobre la infraestructura rural. La planificación apunta tanto a facilitar el desplazamiento del agua como a preservar caminos y accesos que resultan fundamentales para la produccióNºbras para reforzar el sistema de escurrimiento
El programa preventivo tiene un componente de infraestructura que comenzó a desarrollarse antes del período considerado de mayor riesgo. Entre las intervenciones ya finalizadas se encuentran la colocación de módulos de hormigón en la Ruta Provincial 94, la Ruta Angosta y el Puente Perisich, además de dos vados aliviadores en el Puente Girard y el refuerzo mediante tuberías de los puentes Ponzetto y Molla.
La agenda continuará con intervenciones en Bajo Molina, El Cisne y Salamanca. Paralelamente, el municipio gestiona trabajos junto al Comité de Cuenca La Picasa en los puentes Chico de la Pantanosa y Pirineos, para los cuales se prevé la utilización de maquinaria provincial.
En el caso de la Laguna El Chañar, las autoridades determinaron no realizar intervenciones hasta que haya pasado el período asociado al fenómeno climático, con el criterio de evitar movimientos de suelo que puedan incorporar riesgos adicionales en momentos de mayor incertidumbre hídrica.
El respaldo del operativo provincial
Las acciones impulsadas en Teodelina se desarrollan dentro de un contexto provincial de preparación. El Gobierno de Santa Fe anunció un fondo específico de $10.000 millones para atender emergencias derivadas de posibles precipitaciones intensas y excesos hídricos, además de reforzar el equipamiento de Protección Civil.
El esquema provincial contempla nuevas embarcaciones, vehículos 4×4 y cuatro helicópteros, que podrán utilizarse, entre otras funciones, para asistir a localidades que eventualmente queden aisladas.
En Teodelina, la respuesta se concentra ahora en anticipar escenarios: mantener en condiciones la infraestructura hídrica, preparar a instituciones y establecimientos educativos y promover medidas sencillas de prevención en viviendas y zonas rurales. El objetivo es disminuir la exposición al riesgo antes de que comiencen los meses en los que podrían registrarse los episodios de mayor intensidad.

