La construcción del Gasoducto Ruta 93-33 permitirá extender la infraestructura de gas natural hacia distintas localidades del sur de Santa Fe, mediante una obra que contempla más de 53 kilómetros de cañerías, estaciones reguladoras y redes de distribución urbana. Pero más allá de la magnitud del proyecto, la principal pregunta para los vecinos es qué se construirá concretamente en cada pueblo y cuándo podrían comenzar a disponer del servicio.
Tras la apertura de ofertas realizada el pasado 7 de octubre en Los Quirquinchos, un análisis de la documentación técnica de la licitación permite conocer detalles que van más allá del anuncio oficial. El proyecto contempla obras específicas en Gödeken, Chañar Ladeado, Los Quirquinchos y Cañada del Ucle, que se vincularán con la infraestructura de la primera etapa, correspondiente a Berabevú.
La iniciativa forma parte del Plan Provincial Gasoductos para el Desarrollo y busca generar las condiciones necesarias para ampliar el acceso al gas natural en comunidades que necesitan esta infraestructura tanto para el consumo residencial como para sus actividades comerciales y productivas.
Cómo llegará el gas natural a las localidades
El recorrido comenzará en las proximidades de Berabevú, donde se conectará con el gasoducto correspondiente a la primera etapa del proyecto. Desde ese punto, cercano a la Ruta Provincial 15, partirán distintos ramales que permitirán extender el suministro hacia las localidades comprendidas en la nueva intervención.
Una parte del tendido avanzará hacia Chañar Ladeado, mientras que otros ramales permitirán alcanzar Gödeken, Los Quirquinchos y Cañada del Ucle. Buena parte del recorrido acompañará rutas provinciales, especialmente la Ruta 93, aunque también incluirá sectores próximos a otros corredores viales de la región.
En total, la segunda etapa comprende aproximadamente 53,2 kilómetros de gasoducto de alta presión. Además de las cañerías enterradas, se construirán cuatro estaciones reguladoras, una por cada localidad alcanzada por esta fase. Estas instalaciones cumplen una función esencial: adecuar la presión del gas transportado para que pueda ingresar de manera segura a las redes de distribución y abastecer a los futuros usuarios.
La obra también contempla cruces de rutas, vías ferroviarias y cursos de agua, además de los trabajos necesarios para conectar todas las instalaciones. Se trata, por lo tanto, de una contratación para construir el sistema y dejarlo en condiciones de habilitación, no solamente de una adquisición de cañerías.
Gödeken tendrá su propia estación y una primera red urbana
En Gödeken está prevista la construcción de una estación reguladora de presión que recibirá el gas natural transportado por el nuevo ramal y permitirá distribuirlo hacia la localidad. La infraestructura se completará con aproximadamente 640 metros de redes urbanas, destinadas a establecer el primer sector de abastecimiento.
El proyecto representa un avance necesario para que la comunidad pueda desarrollar progresivamente su sistema de distribución. La estación prevista contará con capacidad para atender la demanda considerada en el diseño, mientras que la ampliación hacia otras calles requerirá extender las redes de acuerdo con las necesidades y las condiciones técnicas correspondientes.

Chañar Ladeado tendrá infraestructura para viviendas e industrias
Chañar Ladeado contará con una estación reguladora y aproximadamente 1.008 metros de cañerías de distribución urbana, una primera intervención destinada a permitir el abastecimiento local.
Una característica destacada es que la estación estará preparada para suministrar gas a diferentes niveles de presión, incluyendo una salida destinada a posibles consumos industriales. Esto significa que la infraestructura no estará pensada exclusivamente para las necesidades de los hogares, sino también para establecimientos productivos que requieran un suministro de mayor capacidad.
Para las empresas y emprendimientos de la localidad, la disponibilidad futura de gas natural podría representar una alternativa energética frente a otros combustibles. Su aprovechamiento dependerá de las conexiones que se desarrollen y de los requerimientos de cada actividad.
Los Quirquinchos contará con la mayor red inicial
En Los Quirquinchos se proyecta la construcción de una estación reguladora y 1.165 metros de redes de distribución, la mayor extensión urbana inicial entre las cuatro localidades contempladas en la segunda etapa.
Al igual que Chañar Ladeado, dispondrá de una estación preparada tanto para distribución convencional como para posibles suministros industriales. Esta característica permitirá contar con infraestructura apta para atender diferentes tipos de demanda, una vez que se desarrollen las conexiones correspondientes.
La localidad también ocupa un lugar importante dentro del recorrido general, ya que desde sus proximidades continuará el ramal que permitirá llevar el gas natural hasta Cañada del Ucle.
Cañada del Ucle será alcanzada por el tramo final
El proyecto contempla que el gasoducto continúe desde el sector de Los Quirquinchos hasta Cañada del Ucle, mediante un tendido que acompañará principalmente el recorrido de la Ruta Provincial 93.
En esta localidad se construirá una estación reguladora y aproximadamente 657 metros de redes urbanas, destinados a establecer la infraestructura inicial de distribución.
Estas instalaciones constituirán la base para el futuro abastecimiento de usuarios residenciales, comerciales y otras actividades que puedan incorporarse al servicio. Como ocurre en los demás pueblos, la posibilidad de alcanzar distintos sectores urbanos dependerá de las extensiones que se ejecuten posteriormente.
Qué sucede con Berabevú
Berabevú tiene una situación diferente dentro del proyecto, porque su abastecimiento está contemplado en la primera etapa del Gasoducto Ruta 93-33. La segunda fase utilizará una conexión prevista junto a la Ruta Provincial 15 para continuar extendiendo el sistema hacia las otras cuatro localidades.
Por este motivo, la licitación actual no contempla una nueva estación reguladora ni una red urbana inicial específica para Berabevú. Su participación dentro del proyecto integral está relacionada con la infraestructura de la etapa anterior, que permitirá vincular ambos tramos del gasoducto.
Cuándo podrán conectarse los vecinos al gas natural
Uno de los datos más importantes que surge de los pliegos es que la construcción del gasoducto y la disponibilidad de conexiones domiciliarias son dos cuestiones diferentes.
La segunda etapa contempla, además del tendido principal, aproximadamente 3.470 metros de redes urbanas iniciales distribuidos entre las cuatro localidades. Son las cañerías que permitirán comenzar a desarrollar el abastecimiento dentro de cada comunidad, pero no equivalen a una cobertura completa de todas sus calles y barrios.
Para que una vivienda pueda acceder al gas natural deberá existir una red habilitada que permita su conexión. También será necesario cumplir con las instalaciones internas, las verificaciones de seguridad y los trámites correspondientes ante la prestadora del servicio.
La documentación establece las extensiones iniciales previstas, aunque todavía no permite precisar qué vecinos dispondrán primero del suministro, cuáles serán las próximas ampliaciones ni cuándo comenzarán a habilitarse las conexiones particulares.
En consecuencia, las familias interesadas deberán esperar las definiciones sobre los sectores alcanzados por las nuevas redes y las condiciones específicas para acceder al servicio.
Cuánto tiempo demandará la construcción
La licitación establece un plazo de 14 meses para ejecutar la obra, que comenzará a contarse desde la firma del acta de inicio de los trabajos. Esto significa que el período contractual no comenzó con la apertura de ofertas y que todavía no puede establecerse una fecha definitiva de finalización.
El proceso iniciado por Santa Fe Gas y Energías Renovables (ENERFE) recibió ocho propuestas empresariales, actualmente sujetas a las instancias de evaluación correspondientes. La contratación cuenta con un presupuesto oficial superior a los 7.187 millones de pesos, mientras que determinados materiales y equipos principales serán suministrados por la empresa provincial mediante contrataciones separadas.
Una vez adjudicados los trabajos, la empresa seleccionada deberá avanzar con la construcción del tendido, las estaciones reguladoras y las redes locales. Antes de su puesta en funcionamiento también deberán realizarse las pruebas y habilitaciones exigidas por la normativa vigente.
Una obra que abre posibilidades para el desarrollo regional
La extensión del gas natural constituye una infraestructura importante para localidades donde la disponibilidad de energía condiciona las alternativas de consumo y el desarrollo de actividades productivas. Su incorporación puede ofrecer nuevas posibilidades para las familias, los comercios y las industrias, especialmente en aquellas actividades que necesitan un abastecimiento energético continuo.
El diseño de las estaciones reguladoras contempla una proyección de demanda de 20 años, lo que permitirá contar con instalaciones dimensionadas para atender necesidades futuras. Sin embargo, aprovechar esa capacidad requerirá desarrollar las redes de distribución y las conexiones que cada comunidad necesite.
Con la apertura de ofertas ya concretada, el Gasoducto Ruta 93-33 avanzó un paso más dentro de su proceso de ejecución. Para los vecinos de las localidades beneficiadas, las próximas definiciones importantes estarán relacionadas con el inicio efectivo de los trabajos, los sectores urbanos que recibirán las primeras redes y las condiciones para acceder al servicio.
La obra proyectada permitirá crear la infraestructura necesaria para incorporar nuevas comunidades al sistema de gas natural. Su alcance cotidiano se irá concretando a medida que las instalaciones sean habilitadas y el suministro pueda extenderse a los hogares y establecimientos de cada localidad.

