La iniciativa cuenta con el acompañamiento del intendente Norberto Gizzi y fue presentada por Guillermo Gallo, presidente del Honorable Concejo Municipal, junto a las concejales Mariana Molina y Claudia Compañs. El proyecto ingresó dentro de la Orden del Día N° 674, bajo el expediente 2.140.C.26, y busca pasar de un esquema de permisos, controles y cobro por ocupación del espacio público a una prohibición de la compra y venta ambulante en todo el ejido urbano.
Villa Cañás podría avanzar con un cambio de fondo en su política local sobre la venta ambulante. El proyecto impulsado por el intendente Norberto Gizzi y el presidente del Honorable Concejo Municipal, Guillermo Gallo, propone dejar atrás el sistema que hasta ahora permitía y regulaba esa actividad, para avanzar hacia una prohibición total dentro de la ciudad.
Desde el oficialismo local sostienen que la propuesta apunta a fortalecer el comercio formal, proteger a comerciantes, emprendedores y distribuidores de Villa Cañás, y sumar herramientas vinculadas a la prevención y la seguridad.
De regular a prohibir
El punto central del proyecto es el cambio de criterio. La iniciativa plantea derogar las Ordenanzas N° 500/95 y N° 992/14, que forman parte del esquema municipal que permitió y reguló durante años la actividad de vendedores ambulantes en Villa Cañás.
La Ordenanza N° 500/95, sancionada el 8 de noviembre de 1995, estableció una tasa específica para vendedores ambulantes con domicilio fuera del distrito de Villa Cañás. En sus fundamentos, aquella ordenanza señalaba como objetivo resguardar la actividad económica de la ciudad mediante un mayor nivel de protección y el aumento de la tasa por venta ambulante.
Años después, la Ordenanza N° 992/14 actualizó el régimen tributario vinculado al derecho de ocupación del dominio público. Allí se incorporó expresamente la figura de vendedores y compradores ambulantes, con valores diferenciados según el tipo de circulación, el peso de los rodados y el domicilio de quienes ejercieran la actividad. También establecía que, cuando los productos ofrecidos fueran alimentos, preenvasados o no, se requería la habilitación del organismo provincial de contralor.
De aprobarse, Villa Cañás pasaría de permitir, regular y cobrar la venta ambulante a prohibir esa modalidad comercial en toda la ciudad. Ese giro es el eje de la ordenanza impulsada por Gizzi y Gallo.
El permiso SISA
El proyecto también busca eliminar el permiso SISA, creado por la Ordenanza N° 606/2001. Esa ordenanza autorizó al Centro Comercial e Industrial de Villa Cañás a expedir autorizaciones para ejercer la actividad de vendedores ambulantes, de acuerdo con las ordenanzas vigentes en ese momento.
El antecedente de 2001 también resulta relevante por sus fundamentos. Allí se señalaba que el tema de los vendedores ambulantes generaba “constantes conflictos y discrepancias” en la ciudad, incluso con la vigencia de ordenanzas anteriores. También advertía sobre el perjuicio que podían ocasionar al comercio local por la oferta de productos a bajos precios y, en algunos casos, de dudoso origen.
Además, la ordenanza mencionaba la preocupación municipal por controlar la forma de comercialización y los productos ofrecidos, especialmente cuando se trataba de alimentos. En ese marco, el Centro Comercial e Industrial había ofrecido colaboración para participar en el sistema de autorizaciones y control.
El nuevo proyecto busca cerrar ese esquema: ya no se trataría de autorizar, cobrar o controlar la venta ambulante, sino de prohibirla dentro del ejido urbano.

Defensa del comercio local
El argumento principal de la iniciativa se apoya en la defensa de quienes desarrollan actividades comerciales de manera formal en Villa Cañás. Desde el Ejecutivo y el Concejo remarcan que comerciantes, emprendedores y distribuidores afrontan costos fijos, obligaciones tributarias y exigencias administrativas para sostener sus actividades.
En ese marco, la venta ambulante aparece como una preocupación para distintos sectores del comercio local, especialmente por la competencia con actividades que no están sujetas a las mismas condiciones de habilitación, control y carga impositiva.
La iniciativa busca fijar una posición institucional en favor del comercio local habilitado y ordenar la actividad comercial dentro de la ciudad.
Gizzi y Gallo remarcaron el carácter conjunto del proyecto. “Cuando trabajamos de manera conjunta y priorizamos el bienestar de los vecinos, los resultados llegan. Este proyecto refleja una decisión clara de defender el trabajo local y fortalecer la seguridad de nuestra comunidad”, expresaron.
Cartelería y campaña de difusión
El proyecto también contempla una campaña de difusión para informar a la comunidad sobre la prohibición de la compra y venta ambulante. Además, prevé la colocación de cartelería en los accesos a Villa Cañás y en otros puntos estratégicos.
La comunicación pública será clave si la ordenanza avanza, ya que la medida no solo alcanza a quienes venden bajo modalidad ambulante, sino también a quienes compran productos a través de ese sistema.
Con ese objetivo, el texto plantea que la prohibición sea informada de manera visible, tanto para los vecinos como para quienes ingresen a la ciudad.
Una medida que puede generar debate
Por su alcance, la iniciativa promete abrir discusión pública. La prohibición total de la compra y venta ambulante combina distintos planos: la defensa del comercio formal, la seguridad, el ordenamiento urbano, el trabajo informal y el rol del Estado local frente a actividades comerciales no habilitadas.
El proyecto comenzará ahora su recorrido legislativo dentro del Honorable Concejo Municipal. Si logra avanzar, Villa Cañás tendrá una ordenanza que elimina el permiso SISA y prohíbe la venta ambulante en todo su ejido urbano.
Con esta presentación, el intendente Norberto Gizzi y el presidente del Concejo, Guillermo Gallo, buscan mostrar una acción institucional coordinada entre el Departamento Ejecutivo y el cuerpo legislativo local, con respaldo del bloque UCR.
La discusión recién comienza, pero el mensaje político ya quedó planteado: Villa Cañás busca endurecer su postura frente a la venta ambulante y ordenar la actividad comercial bajo un nuevo criterio municipal.

