El comercio de venta de calzado y artículos urbanos “Oklahoma, estilo urbano”, ubicado en Chacabuco 767, junto al ex local Drops, fue blanco de un robo durante la madrugada del viernes 2 de enero, cuando personas aún no identificadas rompieron la vidriera y sustrajeron mercadería del interior del local.
Según se informó, los autores del hecho violentaron el frente del comercio y se llevaron seis pares de zapatillas y un par de chanclas, provocando un perjuicio directo a un emprendimiento atendido por jóvenes que desarrollan su actividad de manera regular en ese punto de la ciudad.
El episodio volvió a encender la alarma entre comerciantes y vecinos del microcentro venadense, que manifestaron su preocupación por la reiteración de hechos delictivos en sectores comerciales y por la falta de resultados visibles en materia de prevención.

A pocas horas de conocerse el robo, comenzaron a multiplicarse los reclamos por el funcionamiento del sistema de videovigilancia urbana. “Primero fue Drops, ahora esto… ¿y las cámaras?”, expresaron comerciantes de la zona, cuestionando la eficacia del monitoreo municipal y señalando que, ante cada hecho delictivo, muchas veces se solicita material de cámaras privadas en lugar de contar con registros propios de alta definición.
En ese mismo sentido, otros vecinos indicaron que no deja de ser llamativo que se recurra a dispositivos privados cuando existe un sistema municipal destinado a ese fin, y reclamaron mayores niveles de control en puntos comerciales estratégicos.

También se registraron pedidos directos al intendente Leonel Chiarella para que se refuercen las políticas de seguridad y se avance en la identificación de los responsables del hecho. “Busque justicia para estos laburantes”, fue uno de los mensajes difundidos.
Entre los cuestionamientos también se mencionaron prioridades presupuestarias. Vecinos manifestaron su inquietud por el destino de los fondos públicos, señalando que parte de la inversión se estaría concentrando en obras urbanas visibles —como la plaza principal o el velódromo— mientras persisten falencias en materia de seguridad. “¿Y las cámaras de Venado?”, fue una de las consignas que más se repitió.
El hecho se encuentra bajo investigación y se aguarda que en las próximas horas se avance en la identificación de los autores. Mientras tanto, el caso volvió a poner en primer plano la demanda social por mayor seguridad urbana, prevención efectiva y respuestas concretas frente a los delitos que afectan al sector comercial y a la vida cotidiana de los vecinos de Venado Tuerto.

