Las autoridades judiciales alertaron sobre una modalidad de fraude telefónico detectada en el sur de Santa Fe, en la que delincuentes se hacen pasar por representantes de Mercado Libre para engañar a las víctimas y obtener transferencias de dinero o acceder a sus datos personales. La investigación está a cargo del fiscal Damián Cassullo y, ante la reiteración de casos, el Ministerio Público de la Acusación pidió extremar las medidas de prevención.
La maniobra que investiga la Justicia
La Fiscalía Regional 3 y la Unidad Fiscal de Delitos Económicos investigan una serie de estafas telefónicas cometidas mediante la suplantación de identidad de supuestos representantes de Mercado Libre y otras empresas de comercio electrónico.
Actualmente, el fiscal Damián Cassullo lleva adelante la investigación de alrededor de diez hechos delictivos registrados en la región, por lo que desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) se recomendó a la población actuar con especial cautela ante llamados o mensajes sospechosos.
Según informaron desde la Fiscalía, la modalidad detectada durante los últimos días consiste en llamadas realizadas a través de WhatsApp. Los delincuentes se presentan como agentes de Mercado Libre o de otras plataformas similares y aseguran que una tercera persona efectuó compras utilizando los datos de la víctima.
A partir de esa falsa advertencia, los estafadores buscan convencer a la persona de transferir dinero a una supuesta cuenta segura, argumentando que allí los fondos quedarán resguardados hasta solucionar el inconveniente. En realidad, el objetivo es apropiarse del dinero mediante engaños.
En otros casos investigados, los delincuentes lograron obtener información personal y bancaria suficiente para gestionar préstamos a nombre de las víctimas o acceder a sus cuentas, generando importantes perjuicios económicos.
Recomendaciones para evitar caer en la estafa
Ante la reiteración de estos episodios, el Ministerio Público de la Acusación recomendó no brindar datos personales ni familiares a desconocidos que se comuniquen por teléfono, WhatsApp o cualquier otra plataforma digital.
También se pidió no realizar operaciones bancarias, transferencias ni movimientos financieros guiados por terceros mediante llamadas telefónicas o videollamadas, aun cuando quienes se comuniquen aseguren pertenecer a empresas reconocidas.
Las autoridades recordaron además que nunca deben compartirse códigos de verificación, claves, contraseñas ni números de seguridad recibidos por mensaje de texto o aplicaciones de mensajería. Ese tipo de información constituye uno de los principales objetivos de las organizaciones dedicadas a cometer fraudes digitales.
En caso de recibir una comunicación sospechosa, la recomendación es finalizar inmediatamente la llamada y, si persisten las dudas, realizar la consulta únicamente a través de los canales oficiales de la empresa involucrada, evitando responder por el mismo número desde el que se produjo el contacto fraudulento.
Qué hacer si la estafa ya se consumó
Si una persona sospecha que fue víctima de este tipo de maniobras o concretó alguna transferencia inducida por los delincuentes, es fundamental conservar todas las evidencias digitales que puedan servir para la investigación.
La Fiscalía solicitó mantener en el dispositivo electrónico los registros de llamadas, conversaciones de WhatsApp, mensajes, imágenes, capturas de pantalla y cualquier otro elemento vinculado con el hecho, ya que ese material puede resultar clave para identificar a los responsables.
Asimismo, se aconseja radicar la denuncia en el Centro Territorial de Denuncias (CTD) más cercano para que la información pueda incorporarse a la investigación penal que desarrolla el Ministerio Público de la Acusación.
Un fraude basado en la urgencia y la suplantación de identidad
Especialistas en ciberseguridad coinciden en que la ingeniería social continúa siendo una de las herramientas más utilizadas por los estafadores. Este tipo de delitos no depende de vulnerar sistemas informáticos, sino de manipular psicológicamente a las personas para que entreguen dinero o información sensible voluntariamente.
En este caso, los delincuentes aprovechan el reconocimiento que tiene una marca ampliamente utilizada como Mercado Libre para generar confianza y crear una situación de aparente urgencia. La falsa existencia de una compra no autorizada lleva a muchas víctimas a actuar rápidamente sin verificar la autenticidad del llamado.
Las autoridades reiteraron que ninguna empresa legítima solicita por teléfono claves bancarias, códigos de validación, contraseñas ni transferencias para proteger cuentas o cancelar operaciones. Ante cualquier comunicación de ese tipo, la recomendación es interrumpir el contacto y verificar la situación únicamente mediante los canales oficiales.


