La Provincia actualizó un 9,3% las partidas destinadas a los comedores y copas de leche, pero desde la Federación de Cooperadoras Escolares aseguran que los nuevos valores continúan por debajo del costo de los alimentos. También alertan por una creciente demanda de asistencia en las escuelas.
La actualización de las partidas destinadas a los comedores escolares volvió a poner en discusión el costo de sostener la alimentación de miles de estudiantes en Santa Fe. Desde la Federación de Cooperadoras Escolares advirtieron que los $1.502 asignados actualmente por alumno para una ración de comedor resultan insuficientes para cumplir con los menúes previstos en los establecimientos educativos.
El Ministerio de Educación provincial dispuso recientemente un incremento del 9,3%, mediante la Resolución Nº 2348. Con los nuevos valores, las escuelas reciben $1.502 por estudiante para comedor y $626 para copa de leche. La actualización se realizó tomando como referencia la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) provincial.
El costo de los alimentos, en el centro del reclamo
Ivana Pintos, secretaria general de la Federación de Cooperadoras Escolares de Santa Fe, planteó que la actualización no alcanza para cubrir el costo real de los menúes que deben preparar las escuelas.
Como ejemplo mencionó un plato de bife con puré, que contempla unos 100 gramos de carne acompañados por papa y calabaza. Según señaló, actualmente el kilo de carne puede encontrarse entre $18.000 y $22.000, por lo que solamente la porción de proteína tendría un costo de entre $1.800 y $2.200, por encima del monto que la Provincia destina a la ración completa.
“El kilo de carne no baja de los 18.000 a 22.000 pesos”, sostuvo Pintos en declaraciones radiales.
Ante esta diferencia, explicó que muchas instituciones deben recurrir a preparaciones de menor costo y que las propias cooperadoras realizan actividades para generar recursos adicionales y completar las partidas destinadas tanto al comedor como a la copa de leche.
Una demanda que continúa creciendo
El problema no se limita al valor de cada ración. La Federación también advirtió sobre el crecimiento de la cantidad de estudiantes que requieren algún tipo de asistencia alimentaria.
De acuerdo con las cifras aportadas por Pintos, unos 460.000 alumnos reciben actualmente algún tipo de prestación entre comedor y copa de leche, mientras que el sistema distribuye alrededor de 580.000 raciones en todo el territorio provincial. La entidad propone, además, que la copa de leche pueda extenderse a todos los establecimientos públicos.
El aumento de la demanda ya se había evidenciado durante los primeros meses del año. En abril, datos oficiales indicaban que la necesidad de asistencia en los comedores escolares había crecido cerca de un 30%. Entre marzo y abril se habían incorporado 16.000 chicos a las copas de leche y otros 9.000 a los comedores escolares.
Desde la Federación vinculan parte de este incremento con la reducción o cierre de comedores y merenderos comunitarios que no lograron sostener sus prestaciones, lo que habría trasladado una mayor demanda hacia las escuelas. Pintos describió incluso situaciones de alumnos que reservan parte de los alimentos recibidos durante la jornada para consumirlos más tarde o llevarlos a sus hogares.
Cómo se actualizan las partidas
La actualización de los montos está contemplada en la Ley Provincial Nº 13.960, que estableció un mecanismo cuatrimestral para modificar el valor de las raciones destinadas a comedor escolar y copa de leche, con ajustes en abril, agosto y diciembre de cada año según la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Santa Fe. La norma dispone además que el valor de la ración se computa para la compra de los insumos necesarios, mientras que la Provincia debe adicionar los costos de elaboración, recursos humanos y logística.
Para las cooperadoras, sin embargo, la discusión no pasa solamente por el mecanismo de actualización, sino por determinar si el monto resultante permite cubrir efectivamente los alimentos incluidos en los menúes escolares.
El planteo aparece además en un escenario en el que la asistencia alimentaria dentro de las escuelas adquiere un peso creciente. Con más estudiantes recurriendo a comedores y copas de leche, las cooperadoras reclaman que las partidas puedan acompañar tanto el costo de los alimentos como el aumento de la cantidad de raciones necesarias.

