Uber Eats comenzó a funcionar en Rosario y sumó una nueva alternativa para pedir productos a domicilio desde el celular. La plataforma se integra al mismo ecosistema que Uber utiliza para los viajes de pasajeros y entra a disputar un mercado donde ya tienen presencia servicios como PedidosYa, Rappi y Mercado Libre. Su propuesta, sin embargo, no queda limitada a los restaurantes: en la aplicación disponible en la ciudad también aparecen supermercados, farmacias y otros comercios vinculados con compras de uso cotidiano.
Una recorrida por la plataforma permite encontrar alimentos preparados, heladerías, bebidas, productos de limpieza, cuidado personal, artículos para mascotas y diferentes categorías comerciales. La disponibilidad depende de la dirección ingresada por cada usuario, el horario y el radio de entrega de los establecimientos, por lo que la oferta puede cambiar entre distintos sectores de Rosario. El esquema refleja una transformación que atraviesa al delivery desde hace varios años: las aplicaciones dejaron de concentrarse exclusivamente en la gastronomía y pasaron a competir también por compras rápidas de supermercado, farmacia y otros productos que antes requerían trasladarse hasta un comercio.
Cómo funciona y qué beneficios ofrece
Para utilizar Uber Eats, el usuario debe indicar primero el domicilio donde quiere recibir el pedido. A partir de esa ubicación, la aplicación muestra los establecimientos disponibles, sus productos y las condiciones de entrega; luego se seleccionan los artículos, se confirma la compra y puede seguirse su evolución desde el teléfono. Quienes ya poseen una cuenta de Uber pueden utilizarla también para acceder al servicio de delivery, una integración que le permite a la compañía aprovechar una base de usuarios que ya emplea la plataforma para sus desplazamientos habituales.
Dentro de esa misma estrategia aparece Uber One, la membresía paga de la empresa que combina beneficios en movilidad y pedidos. En Argentina, actualmente contempla envíos sin costo en compras elegibles de comida, supermercado y otros rubros, además de ahorros en la tarifa de servicio cuando se cumplen las condiciones establecidas por la plataforma. Los beneficios dependen del comercio, del pedido mínimo y de otros requisitos que se muestran antes de confirmar la operación, por lo que no alcanzan automáticamente a todas las compras.
Para los establecimientos rosarinos, la incorporación de Uber Eats representa otro canal de comercialización sin necesidad de desarrollar una aplicación propia ni concentrar toda la gestión de pedidos en sistemas internos. La plataforma funciona como intermediaria entre el comercio, el consumidor y quienes realizan las entregas, dentro de un mercado en el que la velocidad, la cobertura territorial, los costos y las promociones tienen un peso creciente al momento de elegir un servicio.
Repartidores en un mercado que ya moviliza a miles
Uber informa que en Argentina las entregas mediante Uber Eats pueden realizarse utilizando bicicleta, motocicleta o automóvil, y que cada repartidor puede decidir cuándo conectarse a la aplicación. La empresa señala además que el registro se efectúa desde Uber Driver y que las entregas realizadas mediante la plataforma cuentan con cobertura de seguro. Una verificación realizada directamente en la aplicación disponible en Rosario muestra actualmente opciones de reparto en esos tres vehículos; no figura, en cambio, la alternativa de efectuar entregas caminando.
El desembarco se produce en una ciudad donde el trabajo mediante aplicaciones de reparto ya alcanzó una escala considerable. Los primeros resultados del censo desarrollado por la Municipalidad de Rosario muestran que el 69,23% de los trabajadores relevados utiliza motocicleta y el 25,10% bicicleta, dos medios que concentran prácticamente toda la actividad y que también están contemplados por Uber Eats. El relevamiento municipal busca conocer las características laborales del sector y avanzar en acciones vinculadas con seguridad vial, capacitación y mantenimiento de los vehículos utilizados para trabajar.
Las estimaciones difundidas durante la puesta en marcha del estudio ubicaron en alrededor de 9.000 personas el universo de repartidores que trabajan mediante plataformas en Rosario. Ese volumen ayuda a dimensionar el escenario al que llega Uber Eats: además de competir por consumidores y comercios, deberá captar trabajadores dispuestos a recibir pedidos dentro de su sistema, en un sector que ya forma parte cotidiana del tránsito y de la economía urbana.
La llegada del servicio coincide, además, con una discusión diferente pero vinculada a la presencia de Uber en Rosario. El transporte de pasajeros mediante aplicaciones continúa actualmente sin autorización municipal, aunque el Ejecutivo envió al Concejo un proyecto para regular Uber, DiDi y otras plataformas, con requisitos específicos para conductores y vehículos. Esa discusión corresponde a los viajes de personas y no debe confundirse con las entregas de Uber Eats, aunque ambas actividades convivan dentro de la misma aplicación.
Con su desembarco, Uber amplía así su presencia en Rosario más allá de la movilidad y avanza sobre un negocio que combina gastronomía, compras cotidianas y trabajo mediante plataformas. Para los usuarios significa sumar otra opción desde el teléfono; para los comercios, un nuevo canal de venta; y para los miles de repartidores que circulan por la ciudad, otra aplicación desde la cual recibir pedidos.

