La fiscal Mayra Vuletic ordenó este viernes la detención de dos hombres de 23 y 40 años, ambos vinculados laboralmente con la Estancia Los Ángeles, en jurisdicción de Villa Cañás. La investigación los ubica como presuntos coautores del robo de armas de fuego y más de mil litros de agroquímicos ocurrido durante la madrugada del 5 de julio.
Los detenidos, identificados por sus iniciales D. J. E. y D. M. M., quedaron a disposición de la Justicia luego de una pesquisa que incluyó análisis de líneas telefónicas, testimonios, conversaciones de WhatsApp y un allanamiento realizado en el propio establecimiento rural.
El ingreso al chalet y el robo de las armas
Según la acusación, alrededor de las 3 de la madrugada del 5 de julio, los involucrados habrían actuado junto con otras personas que todavía no fueron identificadas. Para ingresar al chalet principal de la estancia, violentaron las rejas de las ventanas de la planta alta y neutralizaron dispositivos de seguridad con espuma de poliuretano.
La maniobra también incluyó el corte del cableado de conectividad a internet y el forzamiento de la puerta principal. Una vez en el interior del inmueble, fueron sustraídos varios revólveres calibre .22, .32 y .38, una pistola semiautomática calibre .22, una pistola de 6 milímetros y una mira telescópica Leica.
Por este episodio, la Fiscalía atribuyó a los sospechosos el delito de robo calificado por haber sido cometido en despoblado y en banda, además de considerar los daños ocasionados durante el ingreso y la neutralización de los sistemas de seguridad.
Más de mil litros de productos sustraídos
Durante la misma madrugada se produjo un segundo hecho en otro sector del establecimiento. De acuerdo con la investigación, los autores ingresaron al galpón utilizado para almacenar agroquímicos, donde dañaron el sistema de cámaras y cortaron con una amoladora uno de los candados del portón para permitir el acceso de un vehículo.
Del depósito fueron sustraídos 500 litros de Sphere Max, 200 de Solomon, 28 de Coragen y 227 de Cripton Común. También se llevaron 1,4 kilos de Heat y 17 litros de Ligate (Defender), según el detalle incorporado a las actuaciones.
Los productos fueron cargados en un vehículo y, posteriormente, los autores se dirigieron hacia la tranquera principal. Allí violentaron la cadena de seguridad antes de abandonar el establecimiento. La cantidad de productos líquidos sustraídos supera los mil litros, además del restante insumo consignado por peso.
La Fiscalía encuadró este episodio como robo calificado por haberse cometido en despoblado y en banda, con el agravante relacionado con la sustracción de productos agroquímicos.
Las pruebas que llevaron a las detenciones
La investigación se inició a partir de la denuncia radicada en la Comisaría 6ª de Villa Cañás y avanzó mediante distintas medidas destinadas a reconstruir los movimientos y comunicaciones vinculados con el hecho.
Uno de los elementos considerados relevantes surgió del análisis de una línea telefónica realizado mediante informes de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO). El número investigado figuraba registrado a nombre de D. J. E., quien además tenía otras dos líneas telefónicas a su nombre.
A esos elementos se agregaron registros de conversaciones mantenidas por WhatsApp entre D. M. M. y otro trabajador del establecimiento, además de información aportada por personal de la estancia durante el avance de la pesquisa.
El 14 de julio, la jueza Andrea Cavallero autorizó un allanamiento en la Estancia Los Ángeles. El procedimiento derivó en un acta de secuestro y aportó nuevos elementos al expediente que, junto con las restantes evidencias reunidas, precedieron a las detenciones dispuestas este viernes.
Vuletic ordenó que ambos acusados quedaran a disposición del Colegio de Jueces de Primera Instancia de la Tercera Circunscripción Judicial, mientras continúa la investigación para determinar la participación de otras personas en los hechos.

Un antecedente ocurrido en el mismo establecimiento
La Estancia Los Ángeles ya había sido escenario de otro episodio de gravedad durante mayo, cuando desconocidos destruyeron 12 silobolsas que contenían más de 2.200 toneladas de soja, maíz y trigo. Los cortes provocaron el derrame de los granos almacenados y generaron un importante perjuicio económico.
A diferencia del episodio investigado ahora, en aquella oportunidad no se habían advertido faltantes y la principal hipótesis apuntaba a una acción destinada a provocar daños sobre la producción. Hasta el momento no existen elementos que permitan establecer una vinculación entre ambos casos, aunque esa posibilidad no fue descartada dentro de la investigación.

