Domingo, 20 de Enero de 2019 13:09
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Sentido común: el menos común de los sentidos 4

Por Rogelio A. González.

A solo 16 días de las elecciones el cambalache político está a todo su esplendor. A tal punto que invadidos de espectáculos de entretenimientos, entre ellos un parque de diversiones y un circo, tanto colorido, entre rodantes, algunos globos, pasacalles, folletos y espejitos de colores, no sabemos quiénes son más payasos si los del circo o algunos candidatos.

En esa vergüenza ajena que uno siente a ver tal zafarrancho me hice una pregunta: ¿Cuáles son las propuestas y proyectos que proponen los candidatos a concejales? ¿Usted se enteró de alguna? ¿Vio acaso alguna escrita en algún folleto? Yo ni una. Y no cuenta las palabras que se las lleva el viento… Nadie tuvo el coraje de escribir una sola propuesta de gestión para los próximos 4 años en el Honorable Concejo Municipal, ni los que quieren renovar su banca (aún no sabemos que hicieron en 4 años, pero quieren renovar) ni lo que aspiran a ganar un lugar.

Es de esperar en un país “normal” que está por cumplir 30 años de democracia, exista debate de ideas, proyectos y propuestas, para que uno pueda conocer cuál de todas las opciones es la mejor que queremos para los próximos 4 años de concejales o para los próximos 2 años de gestión municipal que restan. Nos encontramos nuevamente con un vaciamiento intelectual importante, y digo esto porque, lo que se decida el 27 de octubre es parte de la vida de cada uno de nosotros, y los 3 concejales que ingresen el 10 de diciembre, serán nuestra voz representante, pero vaya paradoja, no los escuchamos decir ni una palabra de que piensan hacer del presupuesto 2014, que afectara a nuestra economía, como hará el estado municipal para llevar las cuentas públicas, recordemos que prácticamente la totalidad de las compras u obras a realizar o que se haya realizado, se efectuaron en base a endeudamiento mediantes créditos provinciales, pero nadie hablo hasta el momento que política se llevara en los próximos años para el desendeudamiento, o mejor dicho como hará el municipio para generar recursos genuinos y propios. Nadie habla del tema que no sabe cómo resolver. Esa es la realidad. Vótenos y después vemos que hacemos. O me cuelgo del intendente/diputado/senador porque solo no me vota ni el loro. El caso más resonante es el de “Mr. Chasman y Chirolita”, o mejor dicho del ventrilocuo y la marioneta que repite lo que le escribe su guionista, pero que al leerlas no se le entiende ni jota porque es la primera vez que lee el discurso. “Mr. Chasman” sino nombra a “Chirolita” no es feliz, o porque no tiene actitud y personalidad propia, o porque no se le cae una sola idea, a tal punto es el grado de alevosía, que hasta han copiado palabras salidas de estos editoriales, como por ejemplo el sentido común. ¿Sabrán que significa sentido común o solo se trata de “copiemos que queda lindo”? Yo creo que si supieran su significado, yo no estaría escribiendo editoriales reclamando sentido común, democracia, equidad, de tener una vida cotidiana sin autoritarismo, soberbia, hegemonía. Si nos dieran el ejemplo no veríamos “militando” al secretario de gobierno como chofer de la rodante “Rossimovil”, ¿es necesario caer tan bajo? ¿Cómo se sentirá haciendo eso? Alguien una vez me dijo: “son enfermitos del poder, son capaces de todo”. Ya no me quedan dudas. Pero es el poder que los enfermo. Yo me pregunto en donde quedo eso, que me dijeron en la primer entrevista que le efectuara al intendente electo, allá por diciembre de 2011, que iban a tener una gestión de perfil bajo.  Pero ya es con regularidad ver pasear las nuevas adquisiciones municipales con logotipos cada vez más grandes que con orgullo muestran enfrente del edificio municipal o con tractores y móviles de tránsito paseándose por las calles de la ciudad, sin darse ni por enterados que a la gente común no les importa si se compraron equipamientos, camionetas, o camiones, sino que se les resuelva los problemas todos los días y no solo para las elecciones. Seria si un orgullo, si esas compras se efectuen con fondos propios y no por creditos. En el mejor de los casos sepan que, ustedes cobran un sueldo y en algunos casos son muy altos. Señores ustedes son nuestros empleados, y deben cumplir con su obligación, pero por favor no hagan alarde de cada cosa que hacen porque eso no suma, resta y mucho.

Entre sumas y restas, reglas de tres simple y cálculos matemáticos, días atrás me puse a analizar en números cómo se maneja la Comuna de Santa Isabel en comparación y proporción de lo que por ecuación relativa de cantidad de habitantes hace uso de los fondos públicos con respecto a como lo hace la Ciudad de Villa Cañás y encontré un dato curioso. Santa Isabel en promedio tiene un gasto mensual que ronda el 1 millón de pesos, con un déficit en promedio entre los 60 y 200 mil pesos (veremos cómo el próximo presidente comunal resuelve esto). Santa Isabel a la fecha tiene 4877 habitantes, es decir un gasto por habitante de $205 al mes. Villa Cañas por otro lado tiene 10.708 habitantes, con un gasto mensual en promedio de $3.666.600, es decir un gasto por habitante de $346 al mes. En esa relación costo beneficio, la gestión de Santa Isabel es más eficaz, ha generado mayor crecimiento pese a tener un presupuesto más ajustado. En cambio la ciudad de Villa Cañas, dispone de $141 pesos por habitante de más, es decir $17.652.655 anuales más.  La administración de Villa Cañás es más cara para menos servicio o prestación, se gastaran $44.000.000 este año y si tuviera el mismo presupuesto que Santa Isabel por habitante, debería gastar $26.347.000. No obstante a esto, se continúa endeudando al municipio con toma de nuevos créditos.

Analizar estos temas de importancia para todos, es lo que se considera en verdad el sentido común y derecho democrático que necesitamos. Me hubiera gustado que algún candidato a concejal lo haya planteado para generar debate, creo que hay uno solo que ha hablado de desvíos de fondos públicos. Y en ese contexto da que pensar, que ya ha pasado un mes de que el municipio recibió cerca de 50 mil pesos para obras de bacheo en las calles de la ciudad, y la obra pública brilla por su ausencia, quizás porque aún es muy fresca la pintura del nuevo equipamiento, o porque como no hay un plan de gestión, o se espere que este semanario se vea en la obligación de publicar fotos del mal estado de las calles de la ciudad, mientas tanto se toma el pelo a la gente con frases tal como: “mi oficina es la calle”. A ese secretario, le falto indicar de que ciudad, o aclarar por cuales calles tiene la “oficina” que no ve ni un solo bache.

Entre títeres y marionetas, pañales y bastones, a la democracia de nuestra ciudad le falta mucho para madurar, 26 años como ciudad, no le han sido suficientes, para generar una calidad de vida acorde para todos los habitantes y a la espera que el menos común de los sentidos, llegue algún día, ya se escuchan nombres propios para la carrera del 2015, por alianza o como vecinal, hay un 65% del electorado que quiere el Sentido Común para el beneficio del 100%. ■